domingo, 26 de enero de 2014

Adiós


Adiós
Ya yo vi una vez este final y no pienso volver a repetirlo.
Paso de tus sonrisas,
paso de tus palabras,
paso de tu mirada.
No quiero más caricias vacías en espera de que pronto tengan algo de contenido.
No quiero más noches de placer con poco sabor de amor.
No quiero esta historia con otro nombre.
Acaba de una vez con esta agonía.
Ya este misterio no me entretiene.
Ya viví esta historia una vez y no pienso volver a ver como espero por un amor indeciso.
No pienso volver a ver este horrible final.
Ayer quise, hoy tal vez aún quiero pero mañana…
Mañana ya no querré nada de este final.
No habrá vuelta atrás, ya mañana no querré nada más.
Ya no tendré deseos de ti, ya no tendré ganas de esperar y ya no tendré algún sentimiento por ti. Simplemente ya mañana todo estará perdido, en el olvido. Mañana pasaré de ti.

Susane López ©
26/01/14


Querido destino



Querido destino:
            Estoy segura que esto es un absurdo pero aun así te lo diré. ¿Por qué rayos te empeñas en poner en mi camino gente tan mediocre? O peor aún, ¿por qué pones en mi camino la mejor persona, esa que siempre he idealizado para que solo quiera estar de paseo por aquí? Sabes, es como poner al frente de un niño un dulce y comérselo. Eso es cruel, ese niño deseaba ese dulce y se lo mostraste y te lo comiste en frente de él. ¿Por qué siempre quieres ser el antagonista? ¿Por qué nunca puedes jugar a mi favor? ¿Qué te hice para que seas tan cruel conmigo? ¿Acaso no sabes cuantas lágrimas he derramado por tu culpa? ¿Acaso eres de piedra? No es fácil vivir esta agonía día a día, no es fácil dormir y levantarse sufriendo por la misma cosa. ¿Acaso esto me espera el resto de esta vida? Esta maldita vida no es una clase en la que me puedo dar de baja ¿sabías? Es patético, es horrible sentirse mal hasta conmigo misma solo porque tú, maldito destino, quieres jugar mal. Es muy cruel y hace mucho daño el hecho de que no soporto ni quién soy, ni que hago, ni tan siquiera que seré. Duele no poder convivir conmigo misma, duele no poder ser feliz. Duele mucho que ni mis propias decisiones me hagan sentir orgullosa. Maldito destino si es que tienes un poco de decencia al menos haz algo bueno por mí.

Susane López ©

Eres mi 50 sombras


Eres mi 50 sombras
Qué habilidad tienes de jugar a no saber.
Ese misterio en tu interior me gusta mucho, pero me asusta también.
Intentando descifrarte…
Ya lo tenía muy claro, yo era una pasajera más en tu tren.
Yo solía ser esa que se sentaba sola en una esquina a disfrutar de la vista y volver a bajar.
¿Qué ha cambiado?
¿Por qué de repente no quieres detener el tren y luego pones la velocidad sobre cero?
Es pura física, cada vez que realizas ese movimiento salgo disparada con la misma velocidad que me llevabas.
Me bajo y de masoquista me vuelvo a montar.
Deberías saber que ya es suficiente, deberías decidirte.
Solo coloca las direcciones sobre la pared, de este modo cuando decida regresar podré saber cuál será mi siguiente destino.
Así sabré si esa atmósfera me gustará o simplemente no me debo acostumbrar.
Este sube y baja me comienza a marear y a veces, solo a veces no quiero comprar de nuevo ese boleto.
A veces desearía tomar otro transporte pero al parecer soy masoquista y regreso a comprar el mismo boleto con destino desconocido y el mismo tren. El tren de las 50 sombras. ¡Tu tren!
Susane López ©
20-01-14